A oídos sordos cualquier mariachi toca bien

Este mes patrio me ha traído grandes sorpresas, los festejos virtuales, los chiles en nogada, la mínima y apenas perceptible reactivación económica, el entusiasmo de la gente para sobre llevar el infortunio y la suerte de encontrarme con clientes necios que no se dejan ayudar.


Para mi suerte tuve la oportunidad de hablar con un cliente que tenía algunas dudas sobre una propuesta de audio ambiental en casa, escuchar soluciones que algunos consultores proponen utilizando alternativas que yo jamás hubiera considerado y que resultan ser efectivas me gusta mucho, son enriquecedoras, pero me gustan más aun cuando son tan malas, ineficientes y fuera del esquema regular, aquellas que jamás cualquier asesor profesional promedio pudiera ofrecer, esas experiencias sirven para identificar el grado de necedad que a veces podemos llegar a caer, me incluyo, ver lo que queremos ver, escuchar lo que imaginamos escuchar. Me sorprende la creatividad que algunos tienen para diseñar desastres, predecir fracasos, modelar problemas.


El otro aspecto que más me impacto durante esta llamada, fue su habilidad, labor de convencimiento y atrevimiento para solicitarme el visto bueno a su propuesta incorrecta, no está mal proponer sin dominar el tema, de hecho así es como se aprende, poco a poco se afina la puntería, pero si a la primera las observaciones son que la propuesta no es viable por A,B y C, entonces en automático se debe optar por otras opciones, hacer cambios de modelo, ubicación, en conclusión aprender algo nuevo.


Para rematar, después de dar las sugerencias desde un punto de vista profesional y realista, me preguntaron de todos modos si creía que al cliente final le iba a gustar el sonido de esa propuesta presentada (la propuesta mala), porque para acabarla de fregar, el cliente era muy exigente y le gustaba la calidad.


Los problemas de esa mala solución eran varios, selección incorrecta de altavoz y de amplificador, por otro lado, la falta de enfoque del integrador para asesorar al cliente, la obediencia para ofrecer exactamente lo que el cliente pide cuando no tiene ese conocimiento y la incapacidad para justificar un precio o solución correcta, todos estos se forman con el tiempo, después de muchos intentos, oportunidades, derrotas y victorias; pero sobre todo teniendo la apertura de analizar las marcas y productos específicos para esa aplicación deseada, siempre será más eficiente crear una solución usando los productos correctos que desde un origen fueron diseñados por el fabricante para dicha aplicación, que buscar atajos o adaptaciones que quizá lleguen al mismo sitio, sin embargo los resultados serán distintos o los no esperados.


Por todo lo anterior considero que escuchar propuestas de diseño de soluciones de audio, video e integración de nuestros compañeros, competencia o clientes, siempre es muy gratificante, se desata la imaginación, se quitan paradigmas y se amplia el criterio que a veces neciamente nosotros mismos nos forjamos. #vivamexico


Antonio Vaca
Project Manager en Dextra, 18 años en la industria del AV, amplia experiencia en la especificación y diseño de sistemas de audio, video e integración también hace consultoría acústica y es runner de corazón.